Jose María Ferrer Gelabert nació en Ciudad de México el 1 de Noviembre de 1945 en el seno de una familia originaria de Soller. Se dedicaban al negocio de las conservas y viajaban a Mallorca con frecuencia.
En México inició la carrera de Medicina que abandonó al venir a vivir a Mallorca y formaba parte del equipo nacional de automovilismo de México, el cual abandonó también al fallecer en un accidente un amigo intimo suyo.
Ya establecido en Mallorca a finales de los años 60 se incorporó a la Lavandería y Tintorería Regia, sita en la carretera de Valldemossa, en ella no solo se dedicaban al tratamiento textil de la lencería de hoteles, sino que también se especializaron en la ropa de los buques de la Sexta Flota de los Estados Unidos, que por aquellos tiempos recalaban habitualmente en Palma.
A principios de los 80 y visto la problemática que surgió en el barrio por la existencia en la Lavandería de una gran caldera que proporcionaba la energía a la maquinaria y que era un peligro potencial para los vecinos, se empieza a fraguar la idea de trasladarse al polígono de Son Castelló donde finalmente fundaría con otros socios la Lavandería ALFESA. En ella siguió trabajando con ahínco cada día, dando un servicio de calidad a sus clientes. Su labor no era solo la de llevar el timón de la empresa, muchas veces tenia que hacer de mecánico, de chofer e incluso ponerse al frente de una calandra a plegar ropa.
A finales de 2007 la situación económica mundial, el incremento de los precios del crudo (materia prima básica en la lavandería) y problemas internos, llevaron a la venta de la lavandería ALFESA. Si bien se podría haber declarado una quiebra y haber abandonado el negocio, siempre pensó en sus empleados y buscaron arduamente un comprador que garantizara los puestos de trabajo de las familias que dependían de esta empresa.
Las tensiones y el horario extremo de esta profesión le llevaron a pasar varias veces por el hospital, problemas de corazón, de cadera (impropios de una persona de 50 años y causados por los esfuerzos) y finalmente el cáncer.
En el verano de 2009 se le diagnostica un cáncer de lengua, probablemente a causa del tabaco y es intervenido. Los médicos aseguraban que con un tratamiento simultaneo de quimio y radioterapia, superaría esta enfermedad. No voy a entrar si el tratamiento fue el más acertado o no, pero en las navidades pasadas se le volvió a reproducir el cáncer en el cuello. A pesar de que los médicos no le daban importancia a los bultos del cuello el insistió en que le hicieran una biopsia y efectivamente, eran malignos.
Sometido de nuevo a una quimio y radio muy agresiva que fracasan y extremamente debilitado se pone en manos del especialista Dr. Manuel Tomás Barberán que hace un ultimo intento por liberarlo de un tumor que le presionaba la laringe y que ya no le permitía ni alimentarse sino por medio de una sonda naso gástrica.
La operación se realizó el 10 de Agosto en la clínica Juaneda siendo la misma satisfactoria. Permaneció 3 días en la UCI donde los que pudimos ir a visitarle comprobamos lo débil y delicado que era su estado, a pesar del cual, seguía sonriendo y haciendo bromas al personal que allí le atendía.
El sábado 14 de agosto fue subido a la habitación y nada hacía presagiar un desenlace que se produjo el 15 de agosto, cuando a las 10 de la mañana quedó profundamente dormido, sufrió una embolia y una parada cardio respiratoria que se lo llevaron a un lugar mejor, rodeado de su familia. Tenia 64 años.
Quiero agradecer al Dr. Manuel Tomás Barberán y a su equipo el esfuerzo, el cariño y la profesionalidad con la que trataron a mi padre y que nos dieron una esperanza real de recuperación que ya habíamos perdido.
El destino quiso que no fuera el cáncer directamente sino todos los esfuerzos y el desgaste físico que sufrió su cuerpo durante todos los años en que estuvo al frente del negocio los que le pasaron factura en una batalla crucial. Creo que ha sido la unica vez en que no le vi salirse con la suya.
No pudo llegar a jubilarse que era una de sus ilusiones, para poder disfrutar de sus nietos y de sus aficiones, la informática, el cine, la buena comida.
Siempre lo recordaré con la ropa llena de grasa, sudando a mares, con su inseparable móvil y feliz en su trabajo, del cual se sentía muy orgulloso

conoci a tu padre una buena persona!!cuando cambio de dueño fui el primero que se acerco a mi y me dio muchos consejos
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