Como la gran mayoría de ciudadanos de Palma, me ha sobrecogido la noticia del atropello mortal acaecido en la fuga de dos vulgares ladrones a bordo de un turismo.
Yo me pregunto si no estamos dando demasiados “privilegios” a estas sabandijas al presuponerles una inocencia de la cual carecen. Si los agentes de la policía pudiesen actuar de la misma manera que actúan es Estados Unidos, quizás no habríamos tenido que lamentar esta muerte. Aquí en España, primero hay que preguntar con educación y luego actuar ya que de lo contrario el ladrón puede demandar al policía. Y yo me pregunto, si estaban en un coche robado y se veía de lejos el “puente”, la policía debería estar autorizada a hacer uso de sus armas reglamentarias para detener de la forma que fuere menester a estas ratas de alcantarilla. Los agentes de la ley juegan con desventaja, cuidado con herir a un pobre delincuente! Que pena me dan estos asesinos! Si les hubieran disparado no habrían matado a nadie… pero tenían sus derechos! Derecho a matar impunemente.
Hemos tenido la desgracia de que este joven ha fallecido. Pero esta desgracia también ha sido suerte porque a la hora que era y en la zona que ocurrió, pudo resultar herida o muerta mucha mas gente.
Ahora que cabe esperar? Una acusación por conducción temeraria con resultado de muerte? Homicidio accidental? Atenuante por ser unos pobres drogadictos?
Señores, dejémonos ya de tanta verbigracia legal, esto es una vergüenza. Estos energúmenos deberían pasar el resto de su vida en la cárcel y no salir en unos añitos con reducciones de condena por haber aprendido en prisión a hacer “macramé”.
Guillem Antoni Calvo Perelló ya no volverá a jugar al fútbol ni a conducir el coche que le iban a regalar sus padres. Quiero creer que ahora esta en un sitio mejor. Quiero creer que la justicia actuará contundentemente. Quiero creer que los derechos de los ciudadanos honrados prevalecerán sobre la escoria social que pulula por nuestras calles.
Quiero creer… que sus padres y amigos podrán encontrar consuelo en la justicia.
Descansa en paz, Guillem.
Yo me pregunto si no estamos dando demasiados “privilegios” a estas sabandijas al presuponerles una inocencia de la cual carecen. Si los agentes de la policía pudiesen actuar de la misma manera que actúan es Estados Unidos, quizás no habríamos tenido que lamentar esta muerte. Aquí en España, primero hay que preguntar con educación y luego actuar ya que de lo contrario el ladrón puede demandar al policía. Y yo me pregunto, si estaban en un coche robado y se veía de lejos el “puente”, la policía debería estar autorizada a hacer uso de sus armas reglamentarias para detener de la forma que fuere menester a estas ratas de alcantarilla. Los agentes de la ley juegan con desventaja, cuidado con herir a un pobre delincuente! Que pena me dan estos asesinos! Si les hubieran disparado no habrían matado a nadie… pero tenían sus derechos! Derecho a matar impunemente.
Hemos tenido la desgracia de que este joven ha fallecido. Pero esta desgracia también ha sido suerte porque a la hora que era y en la zona que ocurrió, pudo resultar herida o muerta mucha mas gente.
Ahora que cabe esperar? Una acusación por conducción temeraria con resultado de muerte? Homicidio accidental? Atenuante por ser unos pobres drogadictos?
Señores, dejémonos ya de tanta verbigracia legal, esto es una vergüenza. Estos energúmenos deberían pasar el resto de su vida en la cárcel y no salir en unos añitos con reducciones de condena por haber aprendido en prisión a hacer “macramé”.
Guillem Antoni Calvo Perelló ya no volverá a jugar al fútbol ni a conducir el coche que le iban a regalar sus padres. Quiero creer que ahora esta en un sitio mejor. Quiero creer que la justicia actuará contundentemente. Quiero creer que los derechos de los ciudadanos honrados prevalecerán sobre la escoria social que pulula por nuestras calles.
Quiero creer… que sus padres y amigos podrán encontrar consuelo en la justicia.
Descansa en paz, Guillem.
No hay comentarios :
Publicar un comentario